Situaciones personales y empresariales : Interconexiones

Hay empresas que siguen estancadas o, peor aún, en un declive constante de su negocio y siguen persistiendo en no reaccionar.

Empresarios y Directivos prefieren continuar, tirar hacia adelante esperando que la situación cambie, porque la crisis está determinando sus malos resultados y ¡”no hay mal que cien años dure”, prefiriendo evitar mirarse a ese espejo que refleja la verdad.

Ser consciente y determinar  la propia responsabilidad personal produce “miedo al abismo” que se presupone y traduce en fracaso empresarial y personal y además genera problemas, ansiedad…”mejor dejar las cosas como están, siempre se sale y mientras el agua no nos llegue al cuellooo… (o mejor aún a la boca) no me voy a ocupar…” , “Me resulta muy desagradable salir de mi zona de confort y haber….haber sí queriéndolo hacer bien lo malogro además de lo que se puede llegar a pensar de mi y como puede quedar mermada o en entredicho mi reputación…”Dejémoslo estar”, aunque esté mal… De hecho no se con quien hablar de estas cosas en quien confiar. La verdad es que me siento sólo. y desconcertado…

Este panorama empresarial y personal es más habitual de lo que pueda parece y en esta situación , por principios éticos básicos que apelan a la responsabilidad ineludible, se hace  necesario levantar el dedo, decir que aquí estoy y pedir ayuda externa y a los colaboradores.

Poner a la empresa y sus resultados frente al espejo, a los directivos, equipos, las relaciones y el “entre” de los equipos de trabajo, y el liderazgo de uno mismo determina madurez y es un primer paso valiente hacia la Consciencia de la situación que va a alentar un cambio  de actitud, de la cultura, los valores y la positividad de las personas y de la compañía. Permitirá  comenzar el cambio, quitarse kilos de la mochila personal y ser digno de una moral internalizada. Reconocerse en la realidad,  descubrir la interrelación intima entre la situación de la empresa y la humana permite adentrarse profundamente en la solución y para ésta transformación el Líder debe ser coherente e involucrar con transparencia a toda la organización, solicitar con humildad y franqueza su  consideración, participación y ayuda, mostrando su vulnerabilidad (humanidad), su Fe y confianza en el futuro .

Este cambio de actitud determina un cambio de paradigma que determina  responsabilidad, consciencia y un camino diferente, con otro paisaje y color a recorrer. La actitud determinará una nueva visión y auténticos cambios en el modelo de negocio , la organización, el trabajo Ágil en equipo y que se verán reflejados en los resultados corporativos como consecuencia de un cambio cultural: la  del cuidado por los demás,  el cuidado por los detalles y, por tanto, por hacer las cosas con excelencia, con humanidad y positividad.

 

Toma el timón de tu vida y de tu empresa

 

Joaquín Gimeno